Consiste en cortar o bloquear las trompas uterinas en las mujeres para prevenir que el óvulo y el espermatozoide se unan.
Lo pueden solicitar las mujeres que no desean más hijos o que lo elijan por así convenir a sus intereses.
Es un procedimiento simple y seguro. Elimina la preocupación de quedar embarazada y no afecta el placer. Puede realizarse posterior a un parto, una cesárea, un aborto o en cualquier momento de la etapa reproductiva.
Es irreversible y permante. Suele implicar hospitalización.
Consiste en cortar y ligar los conductos deferentes en los hombres para evitar el paso de los espermatozoides al semen y así no embarazar a la mujer.
Lo pueden solicitar hombres que no desean más hijos o que lo elijan por así convenir a sus intereses.
Se realiza de manera simple y rápida. Elimina la preocupación de provocar un embarazo.
Es irreversible y permanente.
No es efectivo de manera inmediata. Se requiere esperar tres meses y tener el espermaconteo negativo. No afecta el placer o el desesmpeño sexual masculino.